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Huasca, "lugar de regocijo", hace honor a su nombre y el que llega desea quedarse por siempre. Caminar sus calles, recorrer los alrededores, comer, escuchar la naturaleza en un ambiente que dista del bullicio citadino, es un descubrimiento del que pocos podrán escapar.
Huasca de Ocampo es un pueblo cabecera municipal del municipio homónimo, del Estado de Hidalgo, México. Se localiza a aproximadamente 34 km de la ciudad de Pachuca de Soto y 16 km de Real del Monte en la Sierra de Pachuca. Mientras que la ciudad se encuentra dentro de la cordillera, gran parte del territorio municipal se ubicad en un valle que se abre a al este de la ciudad.4
El pueblo de Huasca se encuentra en el borde noreste de la Sierra de Pachuca, donde se reúnen en el extremo oeste del valle de Tulancingo. La ciudad está rodeada por picos cubiertos de vegetación baja. Al salir de la ciudad hacia el este, el paisaje se abre hacia el valle.5 El centro de la ciudad es estrecho lleno de casas y otros edificios hechos con piedra arenisca blanca y techos a dos aguas, cubiertos de rojo laminado (de metal o plástico) o de tejas de arcilla roja.
Esto es común en las zonas mineras más antiguas de Hidalgo donde la lluvia es frecuente.
Algunas de las estructuras están decorados con piedras de rí, las calles de la ciudad están pavimentadas.
La ciudad es conocida por su cerámica, hecha con la arcilla roja local. La mayoría de las piezas son mercancía todos los días, como jarras, platos y tazas. Estos se venden sobre todo en el mercado semanal o tianguis.
Otras artesanías incluyen sombreros, gorras, molcajetes hechos con piedra volcánica, hierro forjado, obsidiana.
